Apenas ha pasado un fin de semana y el iPhone 7 ha vuelto a polarizar a la comunidad tecnoaficionada. Por un lado los fanboys consideran que las novedades -especialmente la nueva cámara dual y el iOS 10– son suficientes para destacar por encima del resto. Los detractores por su lado ya se ceba con el "hissing gate" y piensan que no hay nada que no ofreciesen antes otros smartphones. Pero ¿qué hay de verdad y de mentira en cada argumento?