La eterna lucha entre las cámaras réflex y mirrorless tiene un nuevo y poderoso protagonista: la Olympus OM-D EM-1 Mark II. Esta segunda generación de la estrella del micro cuatro tercios es, sin duda, una cámara excepcional y sin complejos. Pese a su sensor de menor tamaño frente a las réflex Full Frame, esta mirrorless poco tiene que envidiar a las profesionales más conocidas.