Poco se pareció el duelo entre España y Eslovenia al de este verano, cuando el combinado balcánico dejó fuera a los de Scariolo en las semifinales del Eurobasket. Las numerosas bajas en ambos equipos durante estas ventanas FIBA hicieron que fueran muy pocos los protagonistas que repitieron con respecto a aquel choque, y ello pareció beneficiar a la selección española, que se llevó una gran victoria (92-84). 

Las bajas del combinado hispano era más numerosas. No estaba ninguno de los 12 jugadores que se colgaron el bronce en Estambul, ni tampoco los 9 que juegan en la NBA y los muchísimos que disputan la Euroliga. Pero los recambios se mostraron este domingo más fiables que los de Eslovenia, que tenía siete jugadores del pasado Eurobasket, aunque echó más de menos a sus dos jugadores clave: el madridista Doncic y el NBA Dragic. 

El encuentro comenzó con dos protagonistas: Quino Colom y Fran Vázquez, que ya demostraron el viernes ante Montenegro que son los líderes de este equipo. Entre el base, que metió ocho puntos seguidos, y el pívot, dieron las primeras ventajas a la selección española. La réplica la dio Prepelic, un impresionante anotador que ya demostró su clase en el pasado campeonato de Europa y que hizo que los eslovenos igualaran el choque. Al final del primer cuarto, el marcador dejó claro que iba a ser un partido de lo más disputado: 20-21.

Con la llegada de las rotaciones, la anotación bajó, y ambas selecciones comenzaron muy desacertadas en el segundo cuarto, en el que estuvieron casi tres minutos sin anotar. La mala racha ante el aro la rompió Sergi Vidal con dos triples casi seguidos, y España intentó escaparse así de nuevo en el marcador.

Volvió a la cancha Prepelic, y sus puntos volvieron a igualar el choque, pero un nuevo apretón de España la dejó con una pequeña renta (44-38). 

Tras el descanso, el juego interior de los eslovenos, especialmente con un increíblemente efectivo Vidmar, igualó de nuevo el marcador. Apareció Quino Colom y Sergi Vidal siguió acertado desde la esquina, pero no conseguía España marcharse en el marcador, de nuevo gracias al acierto de cara al aro de un inmenso Prepelic.