Dos leyendas vivas del alpinismo han sido reconocidas de forma conjunta con el Premio Princesa de Asturias de los Deportes 2018. Uno de ellos es el italiano Reinhold Messner, considerado por muchos como el mejor alpinista de todos los tiempos. Fue la primera persona en escalar los 14 ochomiles sin oxígeno, en 1978 se convirtió en el primero en hacer cumbre en el Everest junto al austríaco Peter Habeler y en 1980 lo hizo solo.

Eso sí, la vida de Reinhold también está marcada por la tragedia familiar que tuvo que vivir en 1970 en el Nanga Parbat, tras perder a su hermano Günther. La pasión por la montaña era compartida por ambos, pero Reinhold volvió solo de aquella expedición.

La muerte de su hermano le marcó, pero mediáticamente, también le ha perseguido sin remisión durante años. Varios excompañeros de expedición le acusaron de haber abandonado a su hermano durante la ascensión en pos de su propia ambición, mientras él sostenía que le perdió en algún momento del descenso, posiblemente, por una avalancha. Los restos hallados en el año 2000 por Hanspeter Eisendle, a los pies de la vertiente Diamir, parecen confirmar la versión de Reinhold.

Fue sólo un pequeño alivio después de la tragedia, aunque durante su vida ha tratado de llevar sus experiencias a todos los rincones del mundo. Ha publicado varios libros y ha dado conferencias en todos los rincones del planeta. Su iniciativa llevaron a levantar varios museos de la montaña en el Norte de Italia, e incluso ha tenido alguna incurisón en el mundo de la política, siendo europarlamentario por Los Verdes de Italia entre 1999 y 2004.