Marine Le Pen, la candidata de ultraderecha que aspira a gobernar Francia, sigue recortando distancias con su adversario, el socioliberal Emmanuel Macron, que mantiene aún una ventaja cómoda. Según la última encuesta publicada por el Instituto Odoxa, Le Pen obtendría el próximo domingo en la segunda vuelta de las elecciones francesas el 41% de los votos frente al 59% de Macron. Hace una semana esta mismo instituto daba un 63% al candidato de ¡En Marcha! y un 37% a la líder del Frente Nacional, cuatro puntos menos que ahora.

El Frente Nacional es el partido de la anti-Francia porque lo que defiende (...) es el hundimiento ineludible de lo que ha construido Francia Consciente de este tímido avance, el candidato socioliberal a las presidenciales francesas cargó este lunes contra Le Pen, a la que ha calificado de "anti-Francia", y ha advertido de que si gana ella, conducirá al "hundimiento" del país.

Macron, en un multitudinario mitin en París (según los organizadores había 12.000 personas), lanzó diferentes puyas contra su contrincante, líder del Frente Nacional (FN), a la que acusó de "sacar provecho del descontento y vivir de él" y de "incapacidad para responder" a las dificultades de los franceses".

Explicó que lo que se juega en la segunda vuelta el próximo domingo es "la lucha (...) entre una Francia patriótica, exigente, reformadora, eficaz y justa" con "una Europa que proteja" y "una Francia reaccionaria, nacionalista" (...) que solo aporta como solución el repliegue, el odio".

"El Frente Nacional es el partido de la anti-Francia porque lo que defiende (...) es el hundimiento ineludible de lo que ha construido Francia (...) de su grandeza", concluyó.

"Su ambición no es servir a los franceses"

Por su parte, Marine Le Pen presentó este lunes a Emmanuel Macron como "el adversario del pueblo" que se mueve por "los intereses del dinero", y como el delfín del actual jefe del Estado, el socialista François Hollande.

"Su ambición no es servir los intereses de los franceses, sino los intereses del dinero", subrayó Le Pen en un mitin multitudinario ante miles de personas en Villepinte, en la periferia norte de París.

Tras recordar su pasado de banquero de negocios y de ministro de Economía de Hollande durante dos años, entre agosto de 2014 y agosto de 2016, insistió en los vínculos entre los dos hombres y pidió a los electores que los envíen "a su sala de mercados" porque los franceses "no podemos aguantar más".

Le Pen advirtió de que si Macron gana en la segunda vuelta el próximo domingo el resultado será "una Francia en la que la inseguridad será general", en la que "el terrorismo islamista será una plaga (...) a la que los franceses tendrán que acostumbrarse".