Coalición por Melilla (CpM), principal grupo de la oposición en la ciudad, ha exigido este lunes al Gobierno melillense, del PP, el cese por "machista, xenófobo y racista" del viceconsejero de Presidencia, Juan José Torreblanca, quien ha rechazado estas acusaciones.

La petición se fundamenta en un comentario en Facebook en el que Torreblanca se dirige a la presidenta de la asociación Intercultura, Yonaida Sel-lam, y le pregunta si se depila las cejas o si lleva el velo islámico.

La diputada de CpM Dunia Almansouri, en rueda de prensa, ha pedido al presidente de la ciudad y del PP de Melilla, Juan José Imbroda, que cese "fulminantemente" a Torreblanca. Dunia Almansouri ha calificado de "patinazo total" los comentarios en la red social del viceconsejero con el propósito de "denigrar" a una mujer bereber "y de origen musulmán".

Una cosa es la libertad de expresión y otra el libertinaje verbal"Una cosa es la libertad de expresión y otra el libertinaje verbal", ha comentado Almansouri, quien ha expresado su temor a que el Gobierno y el PP de Melilla salga "en tromba" en defensa del viceconsejero para "justificar y minimizar" sus palabras.

Torreblanca, a través de Twitter, ha asegurado que solo dejará el cargo si se lo piden el presidente de la ciudad o la consejera de Presidencia, Paz Velázquez. Asimismo, ha subrayado que está avalado por "años de trabajo con personal musulmán" y ha reclamado a CpM que reconsidere sus críticas sobre machismo y xenofobia.


En este contexto, ha criticado que este partido le acusa de machismo pero "segrega" a hombres y mujeres cuando participan en sus movilizaciones, en las que se llama "manolos" a los corderos que se traen de la península para la fiesta del sacrificio, mientras CpM le culpa ahora a él de xenofobia.

El comentario en Facebook se produce en el contexto de una serie de protestas que lleva a cabo en Melilla una plataforma de la forman parte Intercultura y CpM, que rechaza los requisitos establecidos para la entrada de Marruecos de corderos para la fiesta del sacrificio del próximo 1 de septiembre, día festivo en la ciudad.

El Ejecutivo melillense considera injustificadas estas protestas, al defender que es necesario cumplir la normativa europea en sanidad animal y que en cualquier caso los corderos también pueden llegar desde la península sin necesidad de venir del país vecino.