En un comunicado, la policía catalana ha explicado este jueves que el conductor, de 39 años y nacionalidad portuguesa, circulaba haciendo zig zag por la AP-7 a la altura de Torredembarra (Tarragona) llegando a tocar una barrera de seguridad.

Tampoco fue capaz de aparcar en un parking de camiones en el área de servicio de Altafulla (Tarragona) pese a que estaba prácticamente vacío, y acabó reconociendo a los agentes que llevaba 30 horas sin dormir y que había bebido, por lo que se inmovilizó su camión, de 40 toneladas.