Medio Ambiente, y la Diputación Provincial de Zamora han firmado este viernes un convenio de colaboración por el que se invertirá una cuantía de 1,4 millones de euros para la eliminación de 63 escombreras que hay repartidas por toda la provincia en los próximos dos años.

Desde la consejería, su titular, Juan Carlos Suárez-Quiñones, ha destacado que este acuerdo se enmarca "dentro del punto de vista medioambiental y con el compromiso claro de la Junta de cuidar el entorno y ser corresponsables con el cambio climático".

La administración regional aportará 900.000 euros, destinados al cierre de estos vertederos ilegales, mientras que la inversión de 500.000 euros por parte de la Diputación Provincial de Zamora se dedicará a facilitar un sistema alternativo de recogida, "que permitirá poder cumplir con la normativa europea actual", ha precisado el consejero.

Los residuos, según ha añadido Suárez-Quiñones, tendrán un destino final en diferentes puntos limpios de recogida "y, si es posible, se les dará una segunda oportunidad, porque la mayoría de ellos pueden ser reciclado. Siempre hay que tender a la reutilización", ha reconocido.

Por su parte, la presidenta de la Diputación de Zamora, Mayte Martín Pozo, ha señalado que las escombreras ubicadas de manera ilegal por la provincia "son un problema medioambiental grave", por lo que ha agradecido este apoyo por parte de la Junta de Castilla y León y ha señalado que se pondrán en contacto con los ayuntamientos "para que nos informen sobre dónde están estos puntos conflictivos".

Este convenio se engloba dentro del Plan Integral de Residuos de Castilla y León, donde se han invertido un total de 257 millones de euros para que en la comunidad se pongan en marcha desde depósitos de rechazo hasta plantas de reciclado. Zamora ha recibido en este sentido una inversión de 14 millones de euros.

En total, este plan ha facilitado que en la comunidad se cierren un total de 556 vertederos, 68 de ellos en la provincia. "Tan solo quedan por cerrar este año para completar esta cifra los de Miranda de Ebro y Poza de la Sal, ambos en Burgos", ha señalado el consejero.