El día 16 de octubre el Jefe del Servicio de Obras emitió un informe en relación al derrumbe parcial del muro que se produjo el año pasado, en el que señalaba que "ante la inminente llegada del invierno con las consiguientes lluvias y heladas que podrían afectar a la estabilidad de las obras y teniendo en cuenta que un eventual desprendimiento podría afectar a los usuarios de la vía pública se sugiere la adopción de medidas tendentes a asegurar la seguridad de la vía pública".

También desde la misma jefatura de servicio, unos días más tarde, se instaba a proceder al "vallado de los accesos mediante valla de dos metros de altura, dispuesta de tal manera que impida el acceso de los usuarios y que sea complementada con la necesaria señalización informativa a los usuarios".

A la vista de esos informes, la Concejalía de Seguridad y Servicios a la Ciudad, ha dictado un decreto ordenando el vallado tal como se indicaba en el informe del Jefe del Servicio de Obras, según ha informado el Ayuntamiento en un comunicado, donde ha pedido disculpas a las personas que puedan verse afectadas por esta medida.