El suceso se produjo cuando la mujer fue al Mercado Central de Castellón, donde trabaja su expareja, y, tras sacar de un saco un puñado de pipas de calabaza, se las lanzó a la cara.

Como consecuencia de los hechos, el hombre tuvo que ser atendido inmediatamente por los medios sanitarios. La mujer fue detenida por un delito de lesiones. El hombre tenía impuesta una orden de alejamiento de la detenida, puesto que ésta le había denunciado anteriormente a los hechos por malos tratos.