Así lo ha afirmado Lambán este viernes en la localidad oscense, durante la firma del documento 'Superando las conexiones perdidas entre Francia y España: estudios para la rehabilitación de la sección ferroviaria transfronteriza Pau-Zaragoza', dossier que se presentará en Bruselas como documentación requerida para obtener la subvención aprobada en la Unión Europea y que han suscrito los presidentes de Aragón y de Aquitania, Alain Rousset, junto con el director de Transporte innovador y sostenible de la Comisión Europea, Herald Ruijters,.

Lambán ha recordado que el pasado mes de junio "recibíamos la excelente noticia de que la Comisión Europea había aprobado la subvención correspondiente para la redacción de los proyectos para financiar las iniciativas que deben conducir al éxito final de la reapertura" y la firma de este viernes supone el acuerdo de ejecución de estas ayudas.

Ha resaltado la importancia de este proyecto de carácter europeo y ha rememorado que el actual Ejecutivo aragonés "entendió que este camino, la reapertura, no se podía recorrer en solitario", sino junto al gobierno de Aquitania para garantizar su éxito.

De esta forma, la Unión Europea lo ha asumido como una acción transfronteriza, "coincidente con el espíritu de la Unión, una iniciativa sin ningún tipo de contraindicación medioambiental, que no es nada más que reabrir una línea que ya funcionó durante muchos años, aunque adaptada a las nuevas exigencias de la economía y de la sociedad".

En este punto, Lambán ha indicado que, para Aragón, la reapertura del Canfranc es "muy importante desde el punto de vista de la conexión con Francia, de la logística", ya que esta línea permitirá unir las plataformas logísticas de Zaragoza y Huesca, PLAZA y PLHUS, con el país vecino.

Javier Lambán ha detallado, además, que este mismo viernes ha podido conversar con el ministro de Fomento y el presidente de Adif y "los dos han confirmado el compromiso del Gobierno, materializado en los Presupuestos Generales del Estado a través de un plurianual de 72 millones de euros y que se concretará en el primer semestre de 2018 en el contrato para la redacción de los proyectos técnicos", que actualizarán los proyectos que ya existían previamente.

EN 2020

Este plurianual "habla de los años 2018, 2019 y 2020 y espero que no mucho más allá del año 2020 el tramo Huesca-Canfranc estará totalmente repuesto y en perfecto estado de revista", ha recalcado el presidente aragonés.

Por tanto, "hoy es un día de mucha felicidad para todos los aragoneses y aquitanos, los pasos que se diseñaron se cumplen de manera precisa y tenemos la absoluta convicción de que está absolutamente asentado por los hechos que la reapertura del Canfranc es una idea absolutamente ya irreversible a estas alturas", ha insistido.

La firma del acuerdo de subvención con la UE se ha llevado a cabo tras la presentación del dossier de la financiación europea en la que han participado también el consejero de Vertebración del Territorio, Movilidad y Vivienda del Gobierno aragonés, José Luis Soro; el representante de SNCF Rèseau, Alain Autruffe; el subdirector general de planificación y proyectos del Ministerio de Fomento, Jorge Ballesteros; y el director general adjunto de transporte, infraestructura, movilidad y medio ambiente del Conseil regional de Nouvelle-Aquitaine, Luc Federman.

Las regiones española y francesa, el Ministerio de Fomento y ADIF, así como su órgano homólogo francés, son los socios de este proyecto contemplado en la convocatoria de ayudas del Mecanismo Conectar Europa 2016, que empezó el pasado 1 de julio y finalizará el diciembre de 2020 y al que se han unido la Plataforma Logística de Huesca PLHUS y la Fundación Transpirenaica.

El coste del proyecto es de 14,7 millones de euros, del que se recibirá una financiación del 50 por ciento para los estudios definitivos de la reapertura, pero cuando empiecen las obras, Europa puede financiar el 40 por ciento del coste, que se ha cifrado en torno a 500 millones.

TRÁNSITO DE PASAJEROS Y MERCANCÍAS

La acción propuesta consiste en un conjunto de estudios con la madurez necesaria para la rehabilitación y mejora de la sección ferroviaria transfronteriza entre Pau-Canfranc-Zaragoza con el fin de permitir su reapertura para el tránsito internacional de pasajeros y de mercancías.

El proyecto global supondrá la puesta en funcionamiento de un tercer paso ferroviario transfronterizo a través de los Pirineos, ofreciendo una ruta alternativa a los pasos fronterizos costeros para conectar mejor la península ibérica a la RTE-T y contribuyendo al cambio modal de la carretera al ferrocarril.

El objetivo principal es preparar los procedimientos de diseño y autorización necesarios para la ejecución de las obras tanto en la sección ferroviaria española como en la francesa. Además, se plantea el desarrollo de toda una serie de actividades horizontales que tienen por objeto una convergencia entre los procedimientos de planificación a ambos lados de la frontera y garantizar la interoperabilidad técnica y ajustar el calendario.

La acción propuesta también cubrirá el acceso a las plataformas logísticas de PLAZA y PLHUS para servicios interoperables de transporte de mercancías y tendrá como resultado nueve medidas, de las que cuatro implican directamente a Aragón y que van enfocadas a plantear la línea ferroviaria como un eje fundamental para la logística.

En el dossier se habla específicamente de la importancia para PLAZA y PLHUS, pero también para el aeropuerto de Zaragoza, el puerto marítimo y la conexión entre los puertos del eje Cantábrico-Mediterráneo que se conectan a través de Teruel.