De esta manera, tal y como ha asegurado esta mañana el delegado territorial, Manuel López, se acorta el periodo de ejecución de la obra a la mitad, al pasar de 18 a algo menos de nueve meses, con lo que "se consigue poner a disposición de los ciudadanos una carretera con mejores garantías de seguridad vial, en el menor tiempo posible".

López ha visitado los trabajos en compañía del alcalde de Barahona, José Raúl Garrido; el jefe del Servicio Territorial de Fomento, Jesús Puerta; y otros representantes municipales y técnicos de este servicio y de la empresa adjudicataria

La CL-101 es un eje perteneciente a la Red Básica de la comunidad de Castilla y León, que atraviesa la provincia de Soria conectando la comunidad foral de Navarra y la comunidad autónoma de Castilla La Mancha. En este tramo, su plataforma es del tipo 6/8, con carriles de tres metros, arcenes de uno y bermas de medio metros a cada lado.

El trazado existente permite una circulación en condiciones de seguridad para la velocidad de la carretera. La intensidad media diaria de vehículos en este tramo asciende a 835, siendo el porcentaje medio de vehículos pesados del 10%.

Se han inventariado un total de 43 obras de drenaje transversal, de las cuales la más importante es el pontón sobre el río Morón, formado por vigas sobre estribos de hormigón, y un puente sobre la vía de ferrocarril, de vigas apoyadas sobre pilas y estribos de hormigón.

El resto de las obras de drenaje a lo largo del recorrido presentaban un buen estado estructural y en general condiciones de desagüe adecuadas. Asimismo existen cunetas triangulares, revestidas en tramos puntuales.

En cuanto al firme, se distinguían dos tramos bastante diferenciados que coinciden básicamente con los años de puesta en servicio de las obras ejecutadas en esta carretera. Desde el punto kilométrico 76,100 hasta el 90,125 el firme ofrecía un aspecto uniforme y bien conservado, con alguna zona agrietada, y alguna zona de deterioro estructural que se encontraba bacheada. A partir del punto kilométrico 90,125 y hasta el final, el firme aparecía mucho más degradado, con agrietamiento en todo el tramo y deformaciones más generalizadas.

La señalización horizontal presentaba un moderado estado de deterioro. Los elementos de señalización vertical y balizamiento del tramo (señales verticales, carteles y paneles direccionales) estaban muy deteriorados, habiéndose superado con creces en su mayoría su vida útil.