La muestra, que pertenece a la Fundación Pecharromán bajo la protección del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, se puede ver en el museo durante todo el mes de diciembre de martes a domingo, en horario de 10,00 a 21,00 horas.

Ana María Cecilia Sofía Kaloyerópulos (Nueva York, diciembre de 1923-París, 16 de septiembre de 1977), conocida como María Callas, fue una soprano a la que siempre admiró Pecharromán en su juventud creadora y que le motivó "considerablemente" para producir obras relacionadas con el expresionismo urbano centroeuropeo.

Por este motivo, tras la muerte de la diva en 1977, el pintor madrileño viaja a París como acercamiento artístico, entre una ciudad que la vio morir y el intento de fusionar el Bel Canto de Callas con su propia pintura, una pintura relacionada en esos momentos con motivos urbanos de ciudades residencia de artistas como lo fue la capital francesa para María Callas y Ricardo Pecharromán.

El filósofo y musicólogo Jesús Mendo Sánchez, comisario de la colección, reflexiona sobre la obra de Pecharromán titulada "María Callas en Isolda", sobre la que destaca que la soprano, en sus comienzos, interpretó un variado repertorio que incluía papeles difíciles como el de Isolda, en la ópera wagneriana Tristán e Isolda, estrenada en Múnich el 10 de junio de 1865.

En su obra, Pecharromán presenta un amplio fondo azul de "maravillosos sueños" en el que destacan unas suaves líneas circulares de variados tonos, con notas musicales que emergen solitarias, que presagian "el fin de la armonía y tonalidad tradicionales, que impone la originalidad de la música de Wagner en esta obra", indica el museo en una nota de prensa.

El cuadro rememora el momento cumbre de la ópera, uno de los pasajes más bellos de la literatura operística, cuando al final de la representación, tras la interpretación de una bella y difícil melodía, la soprano se derrumba y muere de amor.