La investigación comenzó el pasado 20 de noviembre, cuando alrededor de las siete de la tarde la Guardia Civil recibió la comunicación de lo sucedido en un supermercado, por lo que de forma inmediata se coordinó un dispositivo de búsqueda entre los efectivos de la propia Guardia Civil y la Policía Local de Pájara con la descripción física del supuesto autor del robo.

Esta persona, con el rostro parcialmente cubierto y esgrimiendo una pistola, asaltó a la cajera del supermercado, obligándola a entregarle el dinero de la recaudación mientras la amenazaba con dispararle si no cumplía con su demanda. Luego huyó del lugar a la carrera con 300 euros robados.

Con los datos recopilados por los primeros efectivos desplazados, lo aportado por la víctima, la visualización de las imágenes captadas por las cámaras de seguridad del supermercado y de los alrededores, y la ejecución de dispositivos de vigilancia e investigación, la Guardia Civil averiguó la identidad del supuesto autor de los hechos, procediendo a su detención cuando se dirigía a su lugar de trabajo, un hotel de Costa Calma.

Durante la detención, esta persona reconoció su participación en los hechos y condujo a los agentes hasta el lugar donde había escondido la pistola después de cometer el robo, una edificación en ruinas situada en una zona aislada próxima a la carretera FV-2, entre Costa Calma y La Lajita. El arma intervenida, de aire comprimido, es una replica de la pistola que los agentes de la Guardia Civil usan de dotación oficial, de la marca Beretta.

Concluidas las actuaciones con el detenido y las diligencias oportunas se procedió a la puesta del mismo a disposición judicial en Puerto del Rosario,

siendo condenado en un juicio rápido a dos años de prisión y a la prohibición de acercarse al supermercado a menos de 150 metros.