El gobierno municipal de Barcelona y el Gremi de Restauració han llegado a un acuerdo para modificar la actual ordenanza de terrazas de forma que sea más flexible, más comprensible y aplicable, adaptándose a las necesidades reales de los vecinos, de los restauradores y de los distritos, según han confirmado fuentes municipales.

La ordenanza mantendrá criterios mínimos para toda la ciudad pero, al mismo tiempo, permitirá la definición de condiciones específicas y el establecimiento de zonas singulares.

El acuerdo se presentará el próximo martes la alcaldesa Ada Colau y el presidente del Gremi, Pere Chias, tras una reunión con los grupos municipales, que ya han sido informados del acuerdo.

Los restauradores habían recogido firmas para tramitar una iniciativa ciudadana en el Ajuntament, ya que el acuerdo con el gobierno municipal no había sido posible hasta la fecha. Ahora que se ha cerrado este pacto, esta iniciativa se paralizará, han explicado desde el Gremi.