Estas prácticas no laborales tienen una duración de entre seis y nueve meses, siempre en centros de trabajo de la empresa interesada que estén ubicados en la Región. Los beneficiarios deben ser jóvenes desempleados e inscritos en las oficinas del Servicio Regional de Empleo y Formación (SEF), y que no hayan tenido una relación laboral u otro tipo de experiencia profesional superior a tres meses en la misma actividad.

El SEF es el organismo que se encarga de la preselección de los candidatos para la realización de las prácticas, de acuerdo con los perfiles profesionales y académicos manifestados por la empresa. Los jóvenes, asimismo, perciben una beca de apoyo por la participación en el programa que asciende, al menos, al 80 por ciento del Iprem (430 euros).

En el presente año, el SEF ha suscrito un total de 294 convenios con empresas para ofertar prácticas no laborales, que se han traducido en que 378 jóvenes han podido disfrutar de este programa. Para la mayoría de ellos se trataba de su primer contacto con el mercado laboral, y se estima que siete de cada diez participantes han sido contratados definitivamente a la conclusión de sus prácticas.