Los que se cuelan al metro de Barcelona lo tendrán menos fácil esta semana que habitualmente, porque habrá más mano dura. Y es que Transports Metropolitans de Barcelona (TMB) ha puesto en marcha una campaña de intensificación de los controles de billetes, que ha empezado este lunes y se alargará hasta domingo. Se trata de una medida de disuasión frente al fraude, que según informa la empresa pública, fue de un 3,5% durante 2017 –una proporción "parecida o inferior al de ciudades comparables"– y supone "29,6 millones de euros anuales en ingresos no percibidos".

Como consecuencia de la campaña, durante esta semana, los controles de billetes, que normalmente se llevan a cabo en rutas aleatorias, se han generalizado a toda la red, con un refuerzo de los equipos de agentes de intervención y con la participación de efectivos de seguridad.

La idea de la medida, apuntan fuentes de TMB, no es aumentar la actividad sancionadora –en 2017 se impusieron 44.500 multas por fraude al metro–, sino reducirla favoreciendo el comportamiento cívico de los usuarios.

La campaña de esta semana se suma a otra que ya estaba en marcha y que con el lema 'Viaja con karma' parodia con vídeos cortos infracciones y actitudes incorrectas de los viajeros, entre ellas el fraude.

Para dificultarlo, TMB tiene previsto incrementar un 30% los agentes de intervención "en unos dos meses". Por otro lado, se seguirán sustituyendo las barreras de tornos por puertas automáticas, que dificultan el acceso sin validar los billetes y ya están presentes en el 74% de los vestíbulos. Además, se continuarán disponiendo vigilantes detrás la línea de peaje en determinadas estaciones y franjas horarias.