El joven con iniciales B.Z.S. que en febrero de 2017, cuando se encontraba alojado en un centro de integración en Valladolid, acuchilló a otro residente porque le molestaban sus ronquidos, según declaró a la Policía, se ha conformado con una condena de cuatro años y tres meses de cárcel.

La acusación solicitaba inicialmente una condena de diez años por un delito de tentativa de asesinato. Este miércoles, el acusado se ha conformado con la condena alternativa que pedía la fiscal del caso, de cuatro años y tres meses por delito de lesiones con la atenuante de trastorno mental y la agravante de alevosía.

El joven también debe indemnizar, en concepto de responsabilidad civil, a Sanidad de Castilla y León (Sacyl) con 2.345 euros por los gastos de asistencia a la víctima, que ha renunciado a recibir indemnización.

Los hechos tuvieron lugar alrededor de las 02:30 horas del 17 de febrero de 2017, cuando el acusado, que entonces tenía 21 años, se encontraba en una de las habitaciones del Centro Reto en la capital castellanoleonesa. El joven se acercó  a la víctima, M.A., de 60 años y le asestó al menos tres puñaladas con un cuchillo cebollero de 23 centímetros de hoja.

Los gritos del hombre despertaron a otro de los ocupantes de la habitación, lo que hizo que el agresor se marchara gritando "¡la paga del pecador es la muerte!", "¡alguien tenía que morir!"

B.Z.S. fue detenido por la Policía y justificó su agresión diciendo que no soportaba más los ronquidos de su compañero de habitación. La víctima sufrió lesiones en la mano y brazo izquierdos, tuvo que ser intervenida y tardó 124 días en curar.