Los móviles Pixel surgieron como evolución de los Nexus. La nueva generación de smartphones de Google buscaban dar un salto cualitativo y marcar el camino a seguir por el resto los los fabricantes Android. Y lo cierto es que en cierto modo lo han conseguido, pero hay que reconocer que no en todos.

No cabe duda de que el Pixel 2 XL -la versión phablet- ofrece un diseño mucho más atractivo que su hermano menor gracias a su apuesta por una pantalla OLED extendida. Pero a la vez ha sido un quebradero de cabeza en lo que a fallos y problemas se refiere.